Reunión anual de ASCO 2018: La evaluación geriátrica mejora la comunicación, Diferencias en el tratamiento del cáncer según la raza y el sexo y Comparación de costos del tratamiento del cáncer


El tema de la Reunión Anual de la American Society of Clinical Oncology (ASCO, por sus siglas en inglés) 2018 es Aplicar los descubrimientos: Expandir el alcance de la medicina de precisión. La medicina de precisión ha permitido lograr muchos avances en la atención del cáncer, pero aún queda mucho por aprender en esta creciente área de investigación. Más aun, como presidente de ASCO, Bruce E. Johnson, MD, FASCO, escribe en el informe sobre los avances clínicos en oncología (en inglés) de este año, la promesa de la medicina de precisión “depende de nuestra capacidad de lograr que estos tratamientos estén disponibles para todos los pacientes”. Aunque gran parte de la investigación sobre el cáncer en la reunión de este año se concentrará en la medicina de precisión, también hay un esfuerzo continuo por aumentar el acceso a estos tratamientos para todos los pacientes.

Más de 32,000 profesionales oncológicos de todo el mundo se congregan en la Reunión anual de ASCO, donde se presentan y debaten las últimas investigaciones en el tratamiento del cáncer y la atención del paciente. Conozca más sobre la investigación publicada hoy:

  • La evaluación geriátrica mejora la comunicación entre los oncólogos y los pacientes de edad más avanzada

  • Los tratamientos para el cáncer de próstata avanzado podrían funcionar mejor en hombres de raza negra

  • El cáncer de cabeza y cuello podría estar menos tratado en las mujeres

  • El tratamiento del cáncer colorrectal cuesta el doble para pacientes de EE. UU. que para los vecinos canadienses

Mire un video educativo en inglés para pacientes donde el Dr. Johnson explica cómo la Reunión anual de ASCO cambia la vida de los pacientes.

La evaluación geriátrica mejora la comunicación entre los oncólogos y los pacientes de edad más avanzada

Los resultados de un ensayo clínico con financiamiento federal determinaron que el uso de una evaluación geriátrica en la atención de adultos mayores con cáncer avanzado mejora la comunicación entre el médico y el paciente y la satisfacción del paciente. Alrededor del 70 % de las personas con cáncer tienen 65 años o más y se espera que esta cifra aumente en los próximos 20 años.

Una evaluación geriátrica es una evaluación de muchas inquietudes propias de los adultos mayores, que normalmente no se abordan durante una visita clínica de rutina. Los temas tratados incluyen diferentes aspectos de la salud física y mental, la nutrición y el apoyo social. Esta evaluación puede ayudar a identificar personas que podrían tener problemas de salud, no relacionados con el cáncer, y que podrían tener un mayor riesgo de presentar efectos secundarios relacionados con el tratamiento del cáncer. La ASCO recomienda (en inglés) que las personas con cáncer de 65 años de edad o más, que estén recibiendo quimioterapia, reciban una evaluación geriátrica para identificar cualquier problema adicional que pudieran tener. Investigaciones previas han demostrado que las evaluaciones geriátricas se usan más en grandes centros oncológicos con programas de oncología geriátrica, pero no con tanta frecuencia en otros tipos de clínicas.

En este estudio, 31 consultorios oncológicos de la comunidad fueron asignados aleatoriamente a 1 de 2 grupos, ya sea un grupo de evaluación geriátrica o un grupo de atención habitual. Estos consultorios proporcionaron información sobre 542 personas, todas de 70 años de edad o más, con tumores avanzados o linfoma incurables y al menos 1 impedimento identificado durante la evaluación geriátrica.

La evaluación geriátrica en este estudio examinó lo siguiente:

  • Función, que es la capacidad de participar en las actividades de la vida diaria

  • Desempeño físico, como el equilibrio, el historial de caídas y la salud física en general

  • Comorbilidad, que es cuando una persona tiene más de 1 enfermedad o trastorno al mismo tiempo que el diagnóstico de cáncer

  • Nutrición

  • Apoyo social

  • Depresión

  • Cognición, como problemas de memoria

Coordinadores capacitados evaluaron las habilidades físicas y cognitivas de los pacientes en la clínica y los demás factores fueron informados por los pacientes a través de un cuestionario. En total, esto llevó menos de 1 hora de tiempo para la persona.

Todos los pacientes recibieron una evaluación geriátrica en este estudio, pero solo los oncólogos de los consultorios asignados al grupo de la evaluación geriátrica recibieron un resumen de los resultados de la evaluación, además de recomendaciones sobre cómo tratar los posibles problemas. En el grupo de la atención habitual, los oncólogos solo recibieron información si la evaluación geriátrica determinó que el adulto mayor tenía depresión o problemas cognitivos graves. Durante las visitas a la clínica dentro de las 4 semanas después de la evaluación geriátrica, los investigadores registraron y transcribieron la comunicación durante 1 visita a la clínica para cada persona en el estudio.

Los investigadores definieron la comunicación de calidad entre el médico y el paciente como conversaciones en las que el médico reunió más información sobre inquietudes relacionadas con la edad y el médico abordó minuciosamente las inquietudes del adulto mayor. La satisfacción del paciente con la calidad de la comunicación entre el médico y el paciente se evaluó utilizando un cuestionario telefónico con cada paciente después de la visita a la clínica.

En el grupo de la evaluación geriátrica, hubo un promedio de 3.5 conversaciones más sobre inquietudes relacionadas con la salud que en el grupo de la atención habitual. Hubo un promedio de 2 conversaciones más de alta calidad entre el médico y el paciente en el grupo de la evaluación geriátrica que en el grupo de la atención habitual. Además, los adultos mayores y los médicos tuvieron un promedio de 2 conversaciones más que dieron origen a una atención médica, llamadas intervenciones, en el grupo de la evaluación geriátrica que en el grupo de la atención habitual. Ejemplos de estas intervenciones incluyeron fisioterapia para pacientes con antecedentes de caídas, eliminación o reducción de medicamentos de alto riesgo para quienes tomaban más de 5 medicamentos recetados y evaluación de la capacidad para tomar decisiones en pacientes con problemas cognitivos. Las personas en el grupo de la evaluación geriátrica tuvieron, además, más conversaciones acerca de casi todas sus inquietudes relacionadas con la edad, las cuales fueron medidas por la evaluación geriátrica y se mostraron más conformes con la calidad de la comunicación con el médico.

¿Qué es una evaluación geriátrica? ASCO ®

¿Qué significa esto? La evaluación geriátrica ayuda a los adultos mayores y su equipo de atención médica en la comunicación sobre las inquietudes y los problemas de salud del paciente y en las decisiones al respecto.share on twitter Consulte a su médico sobre la evaluación geriátrica si considera que podría ser útil para su atención.

“Como oncólogos, debemos apartarnos de la concentración exclusiva en el cáncer, especialmente con nuestros pacientes mayores. Aunque prolongar la vida es importante, hay muchos temas de salud no relacionados con el cáncer que son igualmente importantes, sino más. Tanto los pacientes como sus cuidadores claramente desean que el oncólogo converse sobre inquietudes relacionadas con la edad. Nuestro estudio demuestra que la evaluación geriátrica puede ayudar a los oncólogos a satisfacer estas necesidades para sus pacientes mayores”.

—  autora del estudio principal Supriya Gupta Mohile, MD
Ganadora anterior del Premio a Investigadores Jóvenes (Young Investigator Award, YIA; en inglés) de Conquer Cancer Foundation
University of Rochester
Rochester, Nueva York

Los tratamientos para el cáncer de próstata avanzado podrían funcionar mejor en hombres de raza negra 

En los Estados Unidos, el cáncer de próstata es el diagnóstico de cáncer más frecuente en  hombres, y los hombres de raza negra tienen una tasa de incidencia de cáncer de próstata un 60 % más alta que los hombres de raza blanca. Los hombres de raza negra tienen más probabilidades de recibir un diagnóstico a una edad más temprana, con un estadio avanzado y un grado más alto. Además, tienen el doble de probabilidades de morir de cáncer de próstata que los hombres de raza blanca. Sin embargo, la investigación de 2 estudios nuevos demuestra que determinados tratamientos para el cáncer de próstata resistente a la castración metastásico (CPRCm) podrían funcionar mejor en hombres de raza negra que en los de raza blanca.share on twitter El CPRCm ocurre cuando el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo y ya no se detiene con la terapia hormonal, también denominada terapia de privación de andrógenos o TPA. Este tipo de cáncer de próstata avanzado puede ser difícil de tratar con éxito.

Read a text transcript.

Los hombres de raza negra tratados con quimioterapia tienen tasas de supervivencia equivalentes o más altas que los de raza blanca.

En este primer estudio, los investigadores analizaron los datos de 9 ensayos clínicos de fase III diferentes, que en total abarcaron a más de 8,820 hombres de diferentes razas con CPRCm, tratados con quimioterapia. Los investigadores tuvieron que agrupar estos datos de diferentes ensayos clínicos porque no se incluyó a suficientes hombres de raza negra en cada uno de los estudios, en forma individual, como para comparar científicamente si el régimen de quimioterapia funcionó tan bien como en los hombres de raza blanca. Entre los datos de pacientes que se analizaron para este estudio, 7,528 (85 %) eran hombres de raza blanca y 500 (6 %) eran hombres de raza negra. Se analizaron solo los datos de hombres blancos y hombres negros, ya que la intención de este estudio era evaluar si los hombres de raza negra con CPRCm realmente tienen un peor pronóstico; es decir, posibilidades de recuperación.

Los planes de tratamiento utilizados en todos los ensayos clínicos en este estudio fueron docetaxel (Docefrez, Taxotere) más prednisona (varias marcas) o docetaxel más prednisona más otros tratamientos. Los investigadores también compararon los datos de hombres de raza negra y de raza blanca utilizando factores similares que afectan el pronóstico de una persona, como la edad, el lugar de la metástasis, los niveles del antígeno prostático específico (prostate-specific antigen, PSA) y el estado general, que es una medida del bienestar general de una persona y su capacidad para realizar las actividades de la vida diaria.

El análisis muestra que los hombres de raza negra tienen al menos las mismas posibilidades de supervivencia que los hombres de raza blanca. La mediana de la supervivencia para los hombres de raza negra y de raza blanca fue igual (21 meses). La mediana es el punto medio, lo cual significa que la mitad de las personas estuvo de cada lado de la mediana. Análisis adicionales demuestran que cuando se compara a hombres con factores pronósticos similares, los hombres de raza negra tienen un riesgo de muerte un 19 % más bajo que los hombres de raza blanca. Es importante recordar que este análisis se basa en datos de solo 500 hombres de raza negra comparados con más de 7,000 hombres de raza blanca. Por lo tanto, es necesario realizar más investigaciones para conocer más sobre las diferentes formas en las que actúa el cáncer de próstata en hombres de raza negra y en hombres de raza blanca.

“Al agrupar los datos de ensayos clínicos, este estudio permitió una oportunidad única de evaluar de qué manera la raza podría afectar la respuesta del cáncer de próstata al tratamiento. Este estudio acentúa la importancia de aumentar la participación de las minorías raciales en los ensayos clínicos. Cada paciente que participa en un ensayo clínico contribuye a mejorar la atención y todos los pacientes deberían tener la oportunidad de recibir las terapias que necesitan.”

—   autora del estudio principal Susan Halabi, PhD
Duke University
Durham, North Carolina

La abiraterona parece ser más eficaz en el tratamiento del cáncer de próstata en hombres de raza negra

El segundo estudio separado, el ensayo clínico de Abi Race, incluyó a 100 hombres con CPRCm: 50 hombres de raza negra y 50 hombres de raza blanca. Durante el ensayo clínico, todos los hombres fueron tratados con una terapia hormonal llamada acetato de abiraterona (Zytiga), junto con prednisona (Deltasone), hasta que el cáncer empeoró o los efectos secundarios obligaron a interrumpirla. Los investigadores midieron el tiempo que tardó el cáncer en empeorar, llamado supervivencia sin progresión (PFS), utilizando exploraciones por imágenes y el análisis de sangre del PSA.

Los resultados del estudio demostraron que la abiraterona fue eficaz en detener o retrasar el cáncer de próstata avanzado tanto en hombres de raza negra como de raza blanca. Cuando esa efectividad se midió mediante exploraciones por imágenes, ambos grupos tenían una mediana de PFS de casi 17 meses. Esto significa que el cáncer visualmente había dejado de crecer y diseminarse en las imágenes de las exploraciones, durante este lapso.

Pero cuando se evaluó la PFS utilizando el análisis de sangre del PSA, hubo una diferencia notable entre los hombres de raza negra y de raza blanca. El nivel del PSA en sangre es 1 factor que puede ayudar a indicar si el tratamiento del cáncer de próstata está funcionando. Si el nivel del PSA baja después del tratamiento, los hombres podrían vivir más tiempo y tener una mejor calidad de vida que si no se observa una disminución en el nivel del PSA. La mediana de la PFS, cuando se midió por los resultados del análisis del PSA, fue de casi 17 meses en hombres de raza negra y de 11.5 meses en hombres de raza blanca.

Además, el tratamiento con abiraterona provocó más disminuciones en el PSA en hombres de raza negra que en hombres de raza blanca. Casi la mitad (48 %) de los hombres de raza negra tuvo una disminución del 90 % o más en los niveles del PSA, comparado con el 38 % de los hombres de raza blanca. Tres de cada 4 hombres de raza negra tuvieron una disminución del 50 % o más en los niveles del PSA, comparado con 2 de cada 3 hombres de raza blanca. La mayoría de los hombres en el estudio tuvo una disminución del 30 % o más en los niveles de PSA (86 % de los hombres de raza negra y 76 % de los hombres de raza blanca). La abiraterona no disminuyó los niveles del PSA en 4 hombres de raza negra y en 8 hombres de raza blanca.

Los efectos secundarios fueron similares entre los 2 grupos. La fatiga fue más frecuente en los hombres de raza blanca. El nivel bajo de potasio es un efecto secundario causado por la abiraterona y fue dos veces más frecuente en hombres de raza negra que en los de raza blanca. Si no se trata, el nivel bajo de potasio puede ser muy peligroso.

“Los hombres de raza negra tienen más del doble de probabilidades de morir de cáncer de próstata que los hombres de raza blanca y, en general, se considera que tienen peores resultados del cáncer de próstata. Nuestro estudio sugiere que esto no ocurre cuando se administra el mismo tratamiento hormonal a hombres de raza negra y a hombres de raza blanca con cáncer de próstata avanzado. Nuestra investigación acentúa la importancia de estudiar específicamente a poblaciones genéticamente diversas y crear consciencia de estos resultados, de manera tal que se ofrezca la abiraterona a todos los pacientes que puedan beneficiarse con este tratamiento.”

—   autor del estudio principal Daniel George, MD
Duke University
Durham, North Carolina

Los investigadores de ambos estudios consideran que existen diferencias biológicas en aquello que promueve el cáncer de próstata en hombres de raza negra y en hombres de raza blanca. Otra investigación ha demostrado que el modo en que actúan las hormonas en los hombres de raza negra es diferente del modo en que actúan en los hombres de raza blanca, y esto puede ayudar a explicar los diferentes efectos del tratamiento.  Para ambos estudios, el próximo paso es realizar un análisis genómico de muestras de sangre y tumor para intentar conocer más sobre lo que promueve estas diferencias.

Estos 2 estudios también destacan la importancia de incluir a hombres de raza negra y otros grupos con escasa representación en ensayos clínicos sobre el cáncer de próstata. El porcentaje de participantes de grupos minoritarios, incluidas personas de raza negra, en ensayos clínicos sobre el cáncer es, por lo general, mucho más bajo que el porcentaje de las mismas personas en la población general. Esto hace que sea difícil juzgar la efectividad y la seguridad de los tratamientos para el cáncer por raza. Esta diferencia en la representación en los ensayos clínicos también significa que menos personas en los grupos minoritarios reciben tratamientos nuevos para el cáncer.

¿Qué significa esto? Los hombres de raza negra tienen mejores posibilidades de vivir más tiempo cuando reciben quimioterapia o abiraterona para tratar el CPRCm.share on twitter

El cáncer de cabeza y cuello podría estar menos tratado en las mujeres

Los investigadores que analizaron datos de registros de cáncer hallaron que las mujeres con cáncer de cabeza y cuello recibían quimioterapia intensiva y radioterapia con menos frecuencia que los hombres y presentaban un mayor riesgo de morir a causa de la enfermedad.

Este año en los Estados Unidos, casi 65,000 personas recibirán un diagnóstico de cánceres de cabeza y cuello, cuya frecuencia en hombres es de más del doble que en mujeres.

El desarrollo de un plan de tratamiento para el cáncer de cabeza y cuello depende de muchos factores, como el bienestar general del paciente y si la causa del cáncer es el virus del papiloma humano (VPH). Las personas que tienen un mejor estado de salud general, con frecuencia pueden recibir tratamientos más intensivos para el cáncer, como quimioterapia con platino combinada con radioterapia. Los cánceres de cabeza y cuello relacionados con el VPH responden mejor al tratamiento, por lo cual las personas con estos tipos de cáncer tienen mejores posibilidades de recuperación. Un estudio previo realizado por los mismos autores determinó que los cánceres de cabeza y cuello relacionados con el VPH son más frecuentes en los hombres (77.4 %) que en las mujeres (22.6 %).

En este nuevo estudio, los investigadores evaluaron datos de salud del sistema hospitalario del Norte de California de 223 mujeres y 661 hombres, todos con cáncer de cabeza y cuello en estadio II a estadio IVB. Los investigadores utilizaron un método estadístico para estimar las posibilidades de que alguien recibiera tratamiento intensivo para el cáncer. También utilizaron una herramienta matemática para comparar el riesgo de morir de cáncer con el riesgo de morir por otras causas.

En general, el estudio detectó varias diferencias entre las mujeres y los hombres con cáncer de cabeza y cuello:

  • Tratamiento: Las posibilidades de recibir quimioterapia intensiva fueron del 35 % para las mujeres comparadas con el 46 % para los hombres. Las posibilidades de recibir radioterapia fueron del 60 % para las mujeres y del 70 % para los hombres.

  • Riesgo de muerte: A una mediana de seguimiento de casi 3 años, 271 personas murieron de cáncer y 93 por otras causas. La mediana es el punto medio, lo cual significa que la mitad de las personas estuvo de cada lado de la mediana. Tanto los hombres como las mujeres murieron con más frecuencia por cáncer que por otras causas, pero la relación de muertes por cáncer frente a las muertes no causadas por el cáncer fue 1.92 veces más alta para las mujeres que para los hombres.

  • Cánceres relacionados con el VPH: Más hombres que mujeres tuvieron cánceres orofaríngeos (55 % hombres frente a 38 % mujeres) y los cánceres relacionados con el VPH ocurren con más frecuencia en la orofaringe. Los investigadores sospechan que debido a que las personas con cánceres de cabeza y cuello relacionados con el VPH tienen mejores posibilidades de recuperación y debido a que más hombres que mujeres tienen cáncer relacionado con el VPH, esto podría ayudar a explicar por qué las mujeres tienen un mayor riesgo de morir de cáncer de cabeza y cuello que los hombres.

¿Qué significa esto? No es claro exactamente por qué las mujeres reciben tratamiento menos intensivo para el cáncer de cabeza y cuello y tienen un mayor riesgo de morir a causa de la enfermedad, pero existe una desigualdad en el tratamiento que requiere más investigación.share on twitter

“No buscábamos diferencias de sexo, por eso los resultados fueron realmente sorprendentes. Además de un menor tratamiento, hay una serie de factores que podrían contribuir a las diferencias en los resultados entre mujeres y hombres con cáncer de cabeza y cuello y queda claro que necesitamos realizar más investigaciones. Con este modelo matemático, tenemos una herramienta que puede ayudarnos a identificar a pacientes con probabilidades de beneficiarse con un tratamiento más intensivo, como así también a aquellos con más probabilidades de morir por otras causas no relacionadas con el cáncer. La esperanza es que al integrar este modelo a nuestra atención, podamos mejorar la atención de todos los pacientes con cáncer de cabeza y cuello”.

—  autor del estudio principal Jed A. Katzel, MD
Kaiser Permanente
Santa Clara, California

El tratamiento del cáncer colorrectal cuesta el doble para pacientes de EE. UU. que para los vecinos canadienses

Un análisis de datos de reclamaciones de salud de 2 regiones a ambos lados de la frontera de EE. UU. y Canadá demuestra que el tratamiento común para el cáncer colorrectal avanzado cuesta el doble en EE. UU. Pese al mayor costo, los pacientes de EE. UU. no viven más tiempo que los canadienses.

El equipo del estudio estaba conformado por investigadores estadounidenses y canadienses interesados en conocer más sobre las diferencias entre la atención médica con seguro de un solo pagador en Canadá y el sistema de seguro administrado por el gobierno y el seguro privado en los Estados Unidos. Revisaron los datos de British Columbia en Canadá y del oeste del estado de Washington, ambos con población blanca en su mayoría, una población amplia de una minoría asiática y niveles similares de ingresos y educación. Este estudio incluyó datos de 1,622 personas con cáncer colorrectal metastásico de British Columbia y 575 del oeste de Washington. Los pacientes canadienses eran de más edad que los de Washington (mediana de la edad 66 años frente a 60 años), probablemente porque los datos de pacientes con Medicare de los EE. UU. no estuvieron disponibles para este estudio. La mediana es el punto medio, lo cual significa que la mitad de las personas estuvo de cada lado de la mediana.

Ambas regiones también usaron tratamientos sistémicos iniciales para el cáncer colorrectal que proveen el mismo beneficio a las personas con cáncer. En la mayoría de los casos, los canadienses fueron tratados con una combinación de quimioterapia llamada FOLFIRI más una terapia dirigida, bevacizumab (Avastin). En su mayoría, los estadounidenses fueron tratados con una combinación de quimioterapia llamada FOLFOX.

Los investigadores determinaron que más pacientes estadounidenses recibieron tratamiento sistémico inicial (79 %) que los canadienses (68 %), pero esta diferencia puede deberse al hecho de que los pacientes estadounidenses eran más jóvenes. También determinaron que los costos del tratamiento promedio eran más altos en el oeste de Washington ($12,345) que en British Columbia ($6,195).

Sin embargo, no hubo diferencias significativas en cuánto tiempo vivieron las personas entre las 2 regiones. Para quienes recibieron tratamiento sistémico, la mediana de la supervivencia fue de 21,4 meses en el estado de Washington y de 22.1 meses en British Columbia. Entre quienes no recibieron tratamiento sistémico, la mediana de la supervivencia fue de 5,4 meses en el oeste de Washington y de 6.3 meses en British Columbia. Es necesario realizar más investigaciones para determinar si existen diferencias en la calidad de vida de los pacientes entre las regiones.

¿Qué significa esto? Aunque los regímenes de tratamiento en el oeste de Washington y British Columbia son aproximadamente igual de eficaces para el cáncer colorrectal avanzado, los estadounidenses pagan más por el tratamiento.share on twitter

“Hasta donde sabemos, este es el primer estudio que compara directamente el uso y el costo del tratamiento, además de los resultados de salud en dos poblaciones similares tratadas en modelos de atención médica diferentes. Comprender estas diferencias puede ayudarnos a mejorar la atención y posiblemente disminuir los costos de atención médica”.

—  autor del estudio principal Todd Yezefski, MD
Fred Hutchinson Cancer Research Center
University of Washington School of Medicine
Seattle, Washington

Manténgase informado

  • Visite Cancer.Net Blog todos los días para obtener más informes de Chicago durante la Reunión Anual de ASCO. También puede seguir a Cancer.Net en Facebook y Twitter para mantenerse informado.

  • Además, puede seguir el hashtag #ASCO18 en Twitter para obtener más información sobre las investigaciones de esta reunión.

  • ¿Le gusta lo que leyó aquí en Cancer.Net? Regístrese para recibir nuestro boletín electrónico en inglés Inside Cancer.Net todos los meses.





Source link

 

Add Comment